viernes, 11 de abril de 2014

Vía Crucis en el Valle de los Caídos

0 comentarios

   Un lugar maravilloso y cargado de honda espiritualidad. Nos referimos al Valle de los Caídos, situado en España, en Madrid, en San Lorenzo del Escorial, y lugar donde se encuentra la Basílica de la Santa Cruz, una monumental Cruz que se alza a modo de faro sobre la sierra y una Abadía Benedictina.
   En este lugar maravilloso existe un Vía Crucis situado en la sierra entre serpenteantes caminos y subidas y bajadas de colinas, donde además existen varias capillas a modo de estaciones, y donde todos los años en las vísperas de la Semana Santa se realiza un Vía Crucis. Este año, y para los que se encuentren cerca, el sábado 12 de abril a partir de las 16 horas, recomendamos la participación en el mismo ya que es una experiencia espiritual maravillosa. Se celebra presidido por la reliquia del lignum crucis existente en el Valle, regalo del Papa
   Incluso se ha creado un evento en facebook, a fin de invitar a la participación https://www.facebook.com/events/545504005565604/
   Más enlaces interesantes sobre este tema:
   - http://videos.religionenlibertad.com/video/fhiGtoXsoV/El-impactante-Via-Crucis-del-Valle

   - http://www.valledeloscaidos.es/

domingo, 9 de marzo de 2014

Los milagros siguen existiendo: milagro en Jaén (España) por la intercesión de Juan Pablo II

0 comentarios

   En los tiempos actuales parece como si Dios se hubiere alejado de nosotros. Pareciera que ya no existen los milagros. Uno de los signos de la presencia de nuestro Padre Celestial entre nosotros son los milagros.

   En los tiempos de nuestro Señor Jesucristo, se hizo palpable su poder sobrenatural haciendo milagros. Más tarde, los milagros han acompañado la Historia de la Iglesia desde los primeros tiempos de la misma hasta  épocas recientes. Sólo hay que visitar alguna ermita o santuario donde se encuentren expuestos los exvotos, para ver como el pueblo creyente aún sigue creyendo en los milagros.

   Sin embargo, desde el Concilio Vaticano II, parece que desde algunas instancias de la Iglesia como Organización, tanto por parte de algunos sacerdotes como por parte de cierta Jerarquía, se quieren tapar los milagros como si no existiesen. No se dan cuenta que los milagros existen a su pesar, y que ocultándolos debido a su ideario exclusivamente racionalista, lo único que consiguen es privar al pueblo de Dios de una prueba palpable querida por el mismo Dios, acerca de su existencia y de su gracia para los hombres.

   Tras esta introducción, paso a exponer lo que creo que es un milagro acaecido en fechas recientes por la intercesión clara de nuestro querido Papa Juan Pablo II. Esto ha ocurrido en la ciudad de Jaén (España), pero tiene mucho que ver también el hecho de que la madre del niño objeto del milagro sea polaca, y gran devota de Juan Pablo II.

   La mejor forma de exponer los hechos es insertar aquí literalmente la carta escrita por el padre de la criatura, Mario Lozano:

                 Mi nombre es Mario Lozano Crespo y el de mi esposa Marzena Katarzyna Tomczyk, de nacionalidad polaca y, cuando ocurrió el suceso que voy a relatar, éramos padres de un niño llamado Mario, que nació el día 6 de Enero de 2012, aquí, en la ciudad de Jaén. Nuestro matrimonio y paternidad era plenamente feliz, siempre con la ayuda de Dios, que nos inunda de fe y de seguridad frente a los avatares de cada día.


            En Marzo de 2013, mi esposa se encontraba nuevamente encinta de lo que iba a ser nuestro segundo hijo; corría ya su decimosegunda semana de embarazo y el día 22 de dicho mes acudimos a la primera cita rutinaria de obstetricia en el Hospital Maternal de Jaén. Pero nuestra tranquilidad y esperanzadora alegría iba a cambiar por completo.

Mientras mi esposa estaba siendo atendida por la médico-ginecóloga, yo cuidaba del pequeño Mario fuera, por los pasillos. Ella tardaba demasiado en salir de la consulta y, cuando lo hizo, fue para decirme que querían hablar conmigo porque el asunto no tenía buen aspecto. Efectivamente, así era. Dicha ginecóloga me dijo –muy seria-, que la criatura se encontraba con varias malformaciones no sólo somáticas, sino también –al parecer- de tipo cromosómico con el resultado de posible síndrome de Down. “La razón de la tardanza en la atención  de su esposa” - me manifestó-, “se ha debido a que la hemos inspeccionado a fondo, los resultados ecográficos han sido analizados por otros tres ginecólogos más y los cuatro hemos llegado a la misma conclusión que le estoy comunicando”.

Yo estaba absolutamente petrificado y escuchando a la facultativa como en sueños. No me sorprendió cuando me informó sobre las posibilidades que existían: “Aunque se trata de una información ecográfica -visual-  y no podemos hablar de algo definitivo, tengo que decirle que los cuatro ginecólogos estamos de acuerdo en que el feto parece adolecer de graves malformaciones, por lo que, para saber con mayor exactitud de qué clase se trata –sobre todo en lo referente a los de tipo cromosómico-, le informo que disponen de la prueba de la amniocentesis. Ahora bien, le informo también de que dicha prueba entraña un riesgo para el feto. De esto también  he informado a su esposa y ella se ha negado, por eso se lo repito a usted para saber la opinión de los dos, aunque ella ya nos ha dicho que usted también diría que no.”

En medio de mi aturdimiento pregunté si dicha prueba podría aportar o servir para alguna solución, y su contestación fue negativa. “Eso sólo nos aporta información, porque si existe un problema cromosómico nada se puede hacer. Por lo demás, sobre las malformaciones físicas que vemos en la ecografía,  sólo depende de la propia Naturaleza a lo largo del periodo de gestación...quedan muchos meses...”

Mi respuesta fue: No. “Yo le respondo en los mismo términos que mi esposa, basta que pueda existir el mínimo riesgo para la criatura para que nos neguemos a la realización de cualquier prueba.”

La ginecóloga, con rostro muy serio, mezcla de profesionalidad y preocupación por el asunto  –rodeada de algunas enfermeras que me escuchaban con muchísima atención-, continuó con su deber informativo –muy probablemente a su pesar y con independencia de sus convicciones personales-, “ por último le comunico que existe un periodo legal para la interrupción del embarazo. Si se deciden deberán comunicarlo dentro de unos días. Su esposa también ha dicho que no”.

Mi respuesta fue nuevamente la misma: No.

Salimos del complejo hospitalario como autómatas. Ya en casa rompimos a llorar. Sin embargo, algo interno nos sostenía. Yo incluso puede regresar ese mismo día a mi trabajo y –sorprendentemente- realizaba mi labor como cualquier jornada.

Decidimos buscar otros facultativos. Las mejores referencias apuntaban a un experto ginecólogo en la población de Linares, así que –muy esperanzados- pedimos cita y allá nos presentamos en la tarde del día 3 de Abril. (Precisamente la víspera –día 2- se conmemoraba el aniversario del fallecimiento de Juan Pablo II).

Dicho ginecólogo analizó  con meticulosa profesionalidad a Marzena en su gabinete privado. La fama de este ginecólogo era justa y probada, sobre todo –se corría de boca en boca-, por sus ecografías tridimensionales. Esta vez –pensábamos-, no habría dudas visuales.

Un buen rato más tarde, sentados ya frente a él en su despacho, escuchábamos verdaderamente atónitos los resultados: “Se trata de un varoncete y..., lo que tiene es algo más que posible síndrome de Down;.. se trata de una “acrania”.

Ante nuestros rostros de estupor, adivinando nuestra ignorancia, continuó: “la acrania es una anomalía en la formación de los huesos del cráneo; es decir, consiste en la inexistencia de huesos en la cabeza –total o parcialmente-, en el caso de su hijo, la afección es en la cara...no tiene huesos en medio de la cara...no tiene nariz. Una brecha que se extiende también por el resto del cráneo.” Y, así mismo, este ginecólogo nos habló de la amniocentesis, al menos –nos dijo-, “por si hubiera algún tipo de probabilidad de solución –no de tipo cromosómico-, sino que pudiera existir alguna información por remota que pudiera ser, para remediar alguna de sus malformaciones. Pero eso, tendría que estudiarse.” Este doctor también nos informó sobre los plazos para abortar, si bien nos advirtió que “si abortan, nunca sabrán si eso –al final- es lo que parece y pudo tener solución o no.”

Ya eran cinco los ginecólogos que nos referían malformaciones y posible síndrome de Down. Nuestro regreso a Jaén –por cierto, en medio de un temporal de lluvia-, no es para describirlo.

Pero esa fuerza interior persistía con insistencia. En medio de todo, ahí había algo que nos asistía con enorme poder. Además, sabíamos que nuestra decisión era la correcta. Los días siguientes hicimos nuestra vida normal –a pesar de la visión dantesca de las fotografías de Internet al escribir la palabra “acrania”-. Redoblamos nuestros rezos diarios con más fervor que nunca. Precisamente, los Domingos acudíamos a Misa a un recién construido templo que había recibido el nombre de nuestro entrañable Papa Juan Pablo II –querido en todo el orbe, pero tanto más en su Polonia natal, de donde es mi esposa Marzena-. Y por si fuera poco, durante los días de estos hechos que relato, trajeron con solemnidad algunas de sus reliquias, para ser depositadas en el ara del Altar. También tomó ella agua que trajimos de la fuente milagrosa del Santuario de Lourdes, a donde habíamos acudido durante el verano anterior completamente ajenos a lo que nos iba a ocurrir.

Recordando los términos del ginecólogo de Linares: “Por si hubiese algún remedio por remoto que fuese...”, decidimos dar el paso de la prueba de la amniocentesis, si bien con las máximas precauciones,  y volvimos a pedir cita. Por teléfono nos dijo: “les voy a poner en contacto con otro ginecólogo –al que reconozco como una autoridad en la materia- que les va a hacer unas pruebas previas.”

Fijada para el día 10 de Abril, acudimos a la consulta del último doctor de todo este relato en el hospital San Agustín de Linares. Aquella mañana soleada nosotros ya teníamos absolutamente asumido que aceptaríamos lo que Dios nos enviase y nos poníamos en sus manos para que nos guiase en las decisiones que hubiésemos de tomar. Así que,  en esos pensamientos estábamos mientras el citado ginecólogo –el sexto- auscultaba meticulosamente a Marzena, por eso, nuestra sorpresa y asombro era enorme cuando nos informaba sobre los resultados obtenidos ese día: “El feto está perfectamente, se encuentra bien formado y no existe rastro de malformación alguna..vean las ecografías..”. Pregunté por la “acrania”. “No existe rastro de malformación alguna física, ahora bien, no podemos saber acerca de problemas de tipo cromosómico”.

Con eso nos bastó, ya no quisimos saber nada más de la prueba de la amniocentesis, aceptaríamos que tuviese incluso síndrome de Down. Lo principal –al parecer-, estaba claro: ¡nuestro niño estaba perfectamente formado y tan sólo en el plazo de unos días!.

El día 29 de Abril nos encontrábamos de nuevo en la consulta del doctor ginecólogo que había detectado la acrania y que nos había enviado a este último y sexto ginecólogo. Ya disponía de los datos y resultados de las pruebas del día 10 en el hospital de San Agustín y no salía de su asombro. “Tengo aquí los resultados de las últimas pruebas y las contrasto con las de sólo 26 días antes. Me parece increíble. No piensen ustedes que hubo error alguno. El feto estaba como les dije y ahora...en cambio..la verdad es que no encuentro explicación.”

Para nosotros estaba clarísimo: se trataba de un auténtico milagro. Pero seguimos rezando. El niño aún podría tener síndrome de Down.

Don Juan no era el párroco, pues el citado templo bajo la advocación de Juan Pablo II pertenece a una parroquia lejana, pero era el sacerdote amable y cariñoso que oficiaba la Misa dominical. Así que un Domingo después de la Misa propuso a Marzena que tocase con su vientre el altar y que lo hiciese durante los días que quisiera, y así lo hizo todo el resto del periodo de gestación, cuando no se oficiaba. Además, toda la familia repartida por España y Polonia rezaba.

Por fin, el día 17 de Octubre, a las 16,15 horas nacía Juan Pablo, un niño precioso, completamente sano y fuerte, con 4,540 Kilos y 55 cms., que es –junto con Mario-, nuestra alegría.

No dudamos de que se ha tratado de un auténtico milagro. Incluso la matrona –Juana-, refiere que la acrania deja secuelas aunque se arregle con el tiempo. Deja huellas físicas y psíquicas. Pero –de momento- nuestro Juan Pablo no tiene ni rastro de ellas.

Esto lo referimos para contribuir a la causa de la canonización de nuestro querido y entrañable Papa Juan Pablo II y aunque ya lo haya sido cuando llegue a conocimiento de quien proceda este relato, que sirva –al menos-, para su mayor reconocimiento. 

martes, 17 de noviembre de 2009

Acto de contrición ¡Señor mío, Jesucristo!

0 comentarios

¡Señor mío, Jesucristo! Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amen.

YO PECADOR (CONFITEOR)

0 comentarios

YO PECADOR  (CONFITEOR)

Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado san Miguel Arcángel, al bienaventurado san Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos, y a vosotros, hermanos, que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra; por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa. Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado san Miguel Arcángel, al bienaventurado san Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos, y a vosotros, hermanos, que roguéis por mí a Dios nuestro Señor. Amén.

Características determinantes del catolicismo

0 comentarios

El catolicismo es uno de los troncos más antiguos del cristianismo. Tal como lo conocemos hoy es fruto del Concilio de Trento, de la necesidad de definición frente a los cristianos de la Reforma protestante y de la cultura y sociedad del barroco. Se extiende principalmente en países de Europa del sur-oeste, Europa central y de América Latina y en Filipinas. Sus practicantes pertenecen a la Iglesia Católica. La palabra «católico» proviene del griego ?a???????, katholikós, "katá" (según, en conformidad con) y "holos" (total, completo) de ahí el significado de ‘universal’, en el sentido geográfico, que se atribuye.

Catolicismo significa por tanto doctrina integral, frente a las mutilaciones protestantes, y vocación global, sin restricciones de iglesia territorial con señorío laico.

El centro del catolicismo actual es el Vaticano, en Roma (Italia), donde reside el Papa, quien es considerado por los católicos como cabeza del Colegio de los Obispos, en tanto que sucesor de San Pedro, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia. La sede papal residió en Aviñón, Francia, en un período breve de tiempo de la Baja Edad Media.

Para conocer la historia de la Iglesia Católica y su organización, véase Iglesia Católica.

El credo

Todos y cada uno de los artículos del Credo de los Apóstoles son dogma de fe para los católicos, esto es:

    Creo en Dios Padre todopoderoso creador del cielo y de la tierra.

            * Creencia monoteísta en un solo Dios en tres personas distintas: Padre Creador del Universo (Yavé), Hijo Redentor del mundo (Cristo) y Espíritu Santo. Esta doctrina es conocida como trinitaria (creencia en la Santísima Trinidad: un Dios único y «trino»).

Si bien la Escritura no menciona esta doctrina clara y explícitamente como tal (aunque sí menciona innumerables veces al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,) los trinitarios creen que se encuentra implícita. Los Padres de la Iglesia consideraron herejía toda creencia que negara el carácter trinitario de la Divinidad (el gnosticismo, el arrianismo, el pelagianismo, entre otros). En el Credo de Nicea se expresó explícitamente esta doctrina, que fue preservada en credos posteriores del cristianismo, incluso los de la Reforma. Por supuesto las Iglesias Ortodoxas son auténtica y profundamente trinitarias.

    Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,

            * Creencia en que Jesús, al ser Dios, nació sin pecado original.

    que concebido por obra y gracia del Espíritu Santo nació de Santa María Virgen

            * Creencia en la divinidad y humanidad de Jesucristo, basada en el evangelio de San Juan. Según esta doctrina, Jesucristo es Dios y hombre a la vez y, al ser Dios, vivió su vida terrenal sin pecado.

    padeció bajo el poder de Poncio Pilatos
    fue crucificado, muerto y sepultado
    descendió a los infiernos
    al tercer día resucitó de entre los muertos

            * La resurrección de Cristo

    subió a los cielos

            * La Ascensión a los cielos en cuerpo y alma

    y está a la diestra de Dios Padre
    desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

            * El Juicio Final

    Creo en el Espíritu Santo
    en la Santa Iglesia Católica,
    la Comunión de los Santos,

            * Veneración de los Santos

    el perdón de los pecados,

            * Perdón de los pecados: por medio del Bautismo o, como gracia derivada de la del Bautismo, cuando hay arrepentimiento sincero, gracia posterior a la confesión, si esta es posible, o antes de la confesión si esta no es posible pero el penitente se compromete a confesarse en cuanto lo sea. El sacerdote, como testigo presencial del pueblo de Dios, y en nombre de Dios, absuelve de todos los pecados en el sacramento de la Reconciliación. Esta absolución es válida solo mientras haya auténtica contrición en el penitente.

Es indispensable comprender que la Iglesia Católica contempla la gracia del Bautismo, o sea el perdón de los pecados, más como un bien surgido de la realeza de Jesucristo, Rey de Reyes, que como un proceso jurídico o ritual.

    la resurrección de la carne
    y la vida perdurable.

            * la vida eterna después y por medio de la muerte
                  o Cielo
                  o Purgatorio, proceso de purificación adicional por el que pasan ciertas almas que han recibido la salvación.
                  o o Infierno.

    :Amén 

Dogmas marianos

    * Inmaculada Concepción de la Virgen María: los católicos afirman que la madre de Jesús fue preservada del pecado por privilegio especial divino desde el momento mismo en que fue concebida en el seno de su madre, Santa Ana (Lc 1, 28). Esta doctrina, de nula referencia escritural, se basa principalmente en la Tradición Sagrada. Fue declarada dogma de fe por el papa Pío IX en 1868.

    * Virginidad perpetua de María (Antes, durante y después del parto). Según la teología católica más tradicional (Cc Letrán, año 649), María nunca dejó de ser virgen, por lo que Jesucristo no pudo tener hermanos carnales (cf Lc 1,34; Is 7,13-14;).

    * Asunción de María. María fue llevada al cielo ("asumida, asunta") después de su paso por la tierra. Esta doctrina pertenece a la más antigua Tradición de las Iglesias Católica y Ortodoxa (que hablan de la "dormición de la virgen" o del "Tránsito de María") y fue declarado dogma de fe por el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950 madiante la constitución apostólica Munificentissimus Deus.

Otros dogmas y creencias católicos

    * Creencia en que la Biblia por sí sola no presenta completa la revelación de Dios, sino que se debe tener en cuenta también la Tradición, es decir la palabra de Dios proclamada y recibida oralmente por los apóstoles y sus sucesores, los padres de la iglesia, los papas y los obispos.
    * El valor de la oración, esto es, de la relación personal del individuo con su Creador.
    * La doctrina de la sucesión apostólica.
    * Supremacía del papa como vicario (representante) de Jesucristo en la Tierra.
    * Infalibilidad del papa en cuestiones de fe y moral cuando se expresa "ex-cátedra".
    * Veneración de la Virgen María. Viene ya de la especial mención a la Virgen en el Credo. Se evidencia especialmente en un asombroso número de representaciones marianas, recipientes cada una de un fervoroso culto popular, especialmente en procesiones y peregrinajes: Nuestra Señora del Pilar (España), Nuestra Señora de Lourdes (Francia), la Madonna di Loreto (Italia), Nuestra Señora de Luján (Argentina), Nuestra Señora del Rosario de Lima, Nuestra Señora de Cocharcas , Nuestra Madre de la Merced, Virgen del Carmen, Virgen del Milagro, Santísima Virgen de Guadalupe de Pacasmayo, Virgen de la Puerta y la Virgen de Chapi en (Perú), Nuestra Señora de Guadalupe (México), Virgen del Rosario, Virgen del Los Ángeles (Costa Rica), Nuestra Señora de Fátima (Portugal), Nuestra Señora de Czestochowa (Polonia). Este especial culto es para algunos origen de controversia, dadas ciertas tendencias sincretistas, particularmente en partes de América Latina.
    * Purgatorio. Estado medio purificador entre cielo e infierno, que justifica las oraciones y misas que se ofrecen por las almas de los fieles difuntos.
    * Transubstanciación del pan y el vino: durante la misa el sacerdote oficiante, en representación sacral de Jesucristo, realiza el milagro de transformar las hostias y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesús, de acuerdo con las palabras de Jesucristo en la Última Cena (en el Evangelio de San Juan): "éste es mi cuerpo", "ésta es mi sangre".
    * La Salvación se obtiene por la fe. Se considera estéril y falsa la fe que no se manifiesta en obras. Está comentado en el Catecismo de la Iglesia Católica.
    * Creencia de que toda la humanidad participa del pecado original, heredado de Adán y Eva según la formulación tradicional de San Agustín.

Sacramentos

Los católicos reconocen siete sacramentos:

    * Bautismo
    * Confesión o reconciliación.
    * Comunión.
    * Confirmación
    * Matrimonio
    * Unción de los enfermos (antes llamada extremaunción)
    * Orden Sagrado

Los mandamientos

Los diez mandamientos: Los 10 mandamientos según el catecismo de la iglesia católica, adoptados de los libros de Éxodo (20, 2-17) y Deuteronomio (5, 6-21), son los siguientes:

   1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
   2. No tomarás el nombre de Dios en vano.
   3. Santificarás las fiestas
   4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
   5. No matarás
   6. No cometerás actos impuros. (antes conocido como no cometerás adulterio)
   7. No robarás
   8. No dirás falso testimonio ni mentirás
   9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. (también conocido anteriormente como no desearás la mujer u hombre de tu prójimo o prójima)
  10. No codiciarás los bienes ajenos.

+1 Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Los mandamientos de la Santa Madre Iglesia:

   1. oír misa entera los domingos y fiestas de precepto (cf CIC can 1246-1248; CCEO can. 881, 1.2.4
   2. confesar los pecados mortales al menos una vez al año, y en peligro de muerte, y si se ha de comulgar (cf CIC can. 989; CCEO can. 719).
   3. comulgar por Pascua de Resurrección (cf CIC can. 920; CCEO can. 708-881, 3).
   4. ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia (cf CIC can. 1249-1251; CCEO can. 882).
   5. ayudar a la Iglesia en sus necesidades (Estas necesidades pueden ser de participación, económicas, estudio, misión, etc.) (cf CIC can. 222).

Los siete pecados capitales

Consideran siete pecados capitales:

    * Soberbia u orgullo
    * Gula (glotonería)
    * Avaricia
    * Lujuria
    * Pereza
    * Envidia
    * Ira

A los pecados capitales se les oponen siete virtudes:

    * Contra soberbia, humildad.
    * Contra avaricia, generosidad.
    * Contra lujuria, castidad.
    * Contra ira, paciencia.
    * Contra gula, templanza.
    * Contra envidia, caridad;
    * y Contra pereza, diligencia.

Además, se consideran las Virtudes Teologales y las Cardinales.

Virtudes teologales

    * Fe
    * Esperanza
    * Caridad

Virtudes cardinales

    * Templanza
    * Fortaleza
    * Justicia
    * Prudencia

Pecados veniales y mortales

Con base en lo anterior el catecismo de la Iglesia Católica reconoce 2 tipos de pecados, veniales y mortales. Para que un pecado sea mortal (infracción grave que destruye la caridad del hombre) se requieren tres condiciones: ‘Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave (falta a uno de los 10 mandamientos) que sea cometido con pleno conocimiento (que la persona sepa que la falta es un pecado) y deliberado consentimiento (que la persona esté consciente de lo que hace y no lo haga bajo presión de personas o circunstancias).

Dones del Espíritu Santo

    * Sabiduría
    * Entendimiento
    * Consejo
    * Fortaleza
    * Ciencia
    * Piedad
    * Temor de Dios.

La Iglesia Católica es la institución en que se organiza la comunidad de los cristianos creyentes en el catolicismo. Actualmente abarca en teoría a 1.098 millones de personas a través del bautismo, según el Anuario Estadístico de la Iglesia de 2004. Se trata de la organización no estatal más antigua del mundo todavía en existencia.

Las notas esenciales con las que la propia Iglesia se autodefine son su Unidad, Santidad, Catolicidad (universalidad) y Apostolicidad; según el catolicismo, estas notas se encuentran en todas las Iglesias particulares que engloba la Iglesia Católica, que son las Iglesias particulares de la Iglesia Católica Romana (Rito Latino) y las Iglesias Rituales Autónomas (Ritos Orientales); todas ellas tienen en común las antedichas notas o caracterísiticas esenciales y la autoridad suprema del Romano Pontífice como vicario de Cristo en la Tierra.

Por lo tanto, la Iglesia Católica se considera a sí misma como la única heredera de la tradición y la doctrina de la iglesia primitiva fundada por Jesucristo y, por lo tanto, como la única representante legítima de Cristo en la tierra, mediante la figura del Papa de Roma, sucesor sin interrupción (siempre según esta creencia) de San Pedro y heredero, por lo tanto, del mandato de Jesús de cuidar de su Iglesia (en en el evangelio según Juan 21:17, Jesús le dice a Pedro "Apacienta a mis ovejas"). De allí el lema "Donde está Pedro está la Iglesia" (Ubi Petrus ibi ecclesia).

La Iglesia Católica considera que tiene encomendada la misión de elaborar, impartir y propagar la enseñanza cristiana, así como la de cuidar de la unidad de los fieles. Debe también disponer la gracia de los sacramentos a sus fieles por medio del ministerio de sus sacerdotes. Además, la Iglesia se manifiesta como una estructura piramidal, en la que debe cuidar de mantener la unidad de todos los fieles y su obediencia a la doctrina oficial.

La Iglesia Católica Romana tiene miembros en cada uno de los países de la Tierra. Es una organización jerárquica en la que el clero ordenado está dividido en obispos, presbíteros y diáconos.

Al final de 2004 el mundo estaba dividido en 2.755 obispados o diócesis, cada una con un obispo que la preside, responsable del bienestar religioso de los creyentes que estén en su área geográfica. El principal obispado es el de Roma, cuyo encargado es el Papa.

La Iglesia se ve a sí misma, y se proclama como la encargada por Jesucristo para ayudar a recorrer el camino espiritual hacia Dios viviendo el amor recíproco y por medio de la administración de los sacramentos (bautismo, eucaristía, confirmación, penitencia, matrimonio, orden sacerdotal y unción de los enfermos), a través de los cuales Dios otorgaría la gracia al creyente.

La autoridad para enseñar o Magisterio de la Iglesia basa sus enseñanzas tanto en las Sagradas Escrituras como en la Sagrada Tradición Apostólica.

Dentro de la Iglesia se encuentran muchas órdenes religiosas monásticas de frailes y monjas, así como también congregaciones e Institutos de vida religiosa. Sus miembros suelen hacer los votos de obediencia, pobreza y castidad; de todos modos los votos a realizar quedan a disposición de la cada institución. Todos ellos dedican sus vidas enteramente a Dios. Otras prácticas religiosas incluyen el ayuno, la meditación, la oración, la penitencia y la peregrinación.

Followers

 

Catolicismo.net: Jesucristo, Virgen María, Lecturas del dia, Misas, Evangelio, Oraciones... Copyright 2008 All Rights Reserved Revolution Two Church theme by Brian Gardner Converted into Blogger Template by Bloganol dot com | Distributed by Deluxe Templates