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Cuando un hombre descubre sus faltas, Dios las cubre. Cuando un hombre las esconde, Dios las descubre. Cuando un hombre las reconoce, Dios las olvida. San Agustín

"Cuando un hombre descubre sus faltas, Dios las cubre. Cuando un hombre las esconde, Dios las descubre. Cuando un hombre las reconoce, Dios las olvida."

San Agustín



El sufrimiento del Purgatorio es mucho más penoso que todo lo que se puede sufrir en este mundo - San Agustín

"El sufrimiento del Purgatorio es mucho más penoso que todo lo que se puede sufrir en este mundo"

San Agustín



Dios mío, yo no existiría...

 Dios mío, yo no existiría, no existiría en absoluto, si tú no estuvieras en mí. O ¿será más acertado decir que yo no existiría si no estuviera en ti, origen, guia y meta del universo?


(San Agustin)

El hombre, parte de tu creación desea alabarte

 El hombre, parte de tu creación desea alabarte. De ti proviene esta atracción a tu alabanza, porque nos has hecho para ti, y nuestro corazón no halla sosiego hasta que descansa en tí.


(San Agustín)

Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser

 Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, ya no habrá más dolor ni trabajo para mí, y mi vida será realmente viva, llena toda de ti.


(San Agustín)

Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera

 Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera;

brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo;
gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;
me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti.

(San Agustín)

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!

 ¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tu estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo, más yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti, aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían.

(San Agustín)

¡Oh Verdad!, tú presides en todas partes a todos los que te consultan

 ¡Oh Verdad!, tú presides en todas partes a todos los que te consultan y, a un mismo tiempo, respondes a todos los que te interrogan sobre las cosas más diversas.

Tú respondes claramente, pero no todos te escuchan con claridad. Todos te consultan sobre lo que quieren, mas no todos oyen siempre lo que quieren.
Optimo servidor tuyo es el que no atiende tanto a oir de tí lo que él quisiera, cuanto a querer aquello que de tí escuchare.

(San Agustín)

El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios

 El Apóstol nos manda alegrarnos, pero en el Señor, no en el mundo. Pues, como afirma la Escritura: El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. Pues del mismo modo que un hombre no puede servir a dos señores, tampoco puede alegrarse en el mundo y en el Señor.


(San Agustin)

"Dios envía el viento, pero es el hombre el que debe izar las velas" (San Agustín)

 

"Dios envía el viento, pero es el hombre el que debe izar las velas" (San Agustín)

Dios mío, yo no existiría...

 Dios mío, yo no existiría, no existiría en absoluto, si tú no estuvieras en mí. O ¿será más acertado decir que yo no existiría si no estuviera en ti, origen, guia y meta del universo? (San Agustin)

El hombre, parte de tu creación desea alabarte

 El hombre, parte de tu creación desea alabarte. De ti proviene esta atracción a tu alabanza, porque nos has hecho para ti, y nuestro corazón no halla sosiego hasta que descansa en tí. (San Agustín)

Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser

 Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, ya no habrá más dolor ni trabajo para mí, y mi vida será realmente viva, llena toda de ti. (San Agustín)

Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera

 Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti. (San Agustín)

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!

 ¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tu estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, más yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti, aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. (San Agustín)

¡Oh Verdad!, tú presides en todas partes a todos los que te consultan

 ¡Oh Verdad!, tú presides en todas partes a todos los que te consultan y, a un mismo tiempo, respondes a todos los que te interrogan sobre las cosas más diversas. Tú respondes claramente, pero no todos te escuchan con claridad. Todos te consultan sobre lo que quieren, mas no todos oyen siempre lo que quieren. Optimo servidor tuyo es el que no atiende tanto a oir de tí lo que él quisiera, cuanto a querer aquello que de tí escuchare. (San Agustín)

El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios

 El Apóstol nos manda alegrarnos, pero en el Señor, no en el mundo. Pues, como afirma la Escritura: El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. Pues del mismo modo que un hombre no puede servir a dos señores, tampoco puede alegrarse en el mundo y en el Señor. (San Agustin)

El ayuno como uno de los pilares para vivir la Cuaresma

El ayuno en la cuaresma

 LOS PILARES DE LA CUARESMA. ¿CÓMO VIVIR LA CUARESMA?

¿Qué es el ayuno? El AYUNO es restricción de consumo del mundo, es privación en honor de Dios. En sentido estricto es moderación en la comida, haciendo en el día que se practique, una comida regular y austera y dos pequeñas. Durante la Cuaresma se practica el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. La ABSTINENCIA se practica los viernes de Cuaresma (no se comen carnes rojas, sólo pescado y mariscos)

Cómo vivirlo:

- Moderación en la comida y la bebida.

- Reducir gastos de viajes, vestido y bienes materiales.

- Moderación en el consumo de Internet, TV, espectáculos.

- Evitar el pecado, en especial los de la carne: pereza, gula y lujuria. 

San Agustín dijo sobre el ayuno: "El ayuno no es una cuestión de estómago, sino de corazón"