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OREMOS por nuestros sacerdotes

OREMOS

por nuestros sacerdotes,

llamados a seguir los pasos

de Jesús, el Buen Pastor,

y la ternura de la Virgen María.

Que en su ministerio encuentren fuerza,

y sabiduría, para seguir

haciéndolo con amor y dedicación.

Que sean testimonios

vivos del servicio

desinteresado y la

entrega generosa.



Oración del AVE MARÍA en latín

 Oración del AVE MARÍA en latín


Ave Maria,

gratia plena,

Dominus Tecum.

Benedicta Tu in mulieribus,

et benedictus fructus ventris

Tui, Iesus, Sancta Maria,

Mater Dei, ora pro nobis

peccatoribus, nunc,

et in hora mortis nostrae.

Amen

Oración por los niños no nacidos

 Oración por los niños no nacidos:

SANTA MARÍA DE GUADALUPE, tú que llevaste en tu vientre a Jesús, tú que lo cuidaste con amor y ternura, protege con tu manto de misericordia a los pequeños que aún no nacen, pero que ya gozan del amor de Dios. Amén



Sin sacerdotes, no hay Iglesia, ni Santa Eucaristía ¡Oremos por nuestros sacerdotes!

 Sin sacerdotes, no hay Iglesia, ni Santa Eucaristía ¡Oremos por nuestros sacerdotes!



Oración a San José

Oración a San José

 Oración a San José: "Dios te salve José, lleno eres de gracia, el Señor es contigo; bendito tú eres por la íntima unión con Jesús y María.

San José Virgen, Padre Virginal de Jesús y Esposo Virginal de María, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén"

San José, Oh gran Santo obtenedme la gracia de llevar una vida sin mancha bajo vuestra protección

San José y el niño Jesús

 San José, Oh gran Santo obtenedme la gracia de llevar una vida sin mancha bajo vuestra protección.

Oración a San José

Oración a San José en su día.

Glorioso Patriarca, Esposo de María,

mi protector y guía, que miras por mi bien.

Humilde te suplico en este triste suelo

que seas desde el cielo mi amparo y mi sostén.


Dichoso aquel, José, que tú proteges,

y el que con fe te invoca en la aflicción.

Oh fiel guardián, jamás, jamás nos dejes

sin tu favor, amparo y protección.


José bendito, santo glorioso,

oye piadoso mi petición.

Ya que tú eres patrono mío

a ti confío mi salvación.


Preciosa fue tu vida al lado del Señor,

al lado de la Virgen, la Reina del amor.

¡Cuán bella fue tu muerte que Cristo presenció!

¡Dichoso aquel suspiro que Cristo recogió!


Guarda mi alma hermosa y pura

con la frescura de la virtud

para que siempre, viéndola bella,

gustoso en ella more Jesús.


Cuando me veas, santo querido,

que, entristecido, recurro a ti,

lleno de angustia y sentimiento,

dulce contento sé para mí.


Venturoso sin igual,

guardián del Verbo humanado,

sé, José, nuestro abogado

en esta vida mortal.


Sé mi consuelo en la agonía;

sé, con María, mi protector

y, porque halle al Juez propicio,

seme en el juicio fiel defensor.


Con tu honroso trabajo sustentas

al Señor que formó tierra y cielo,

y el que al lado del Padre hoy se sienta

obedece a José en este suelo.

Orar por los sacerdotes

Oracion por el Sacerdote

 Es sacerdote está hecho del mismo barro que tú y es un ser humano como tú. ¡ ORA POR ÉL!

Oración de la humildad a San José

Oracion humildad San Jose
Oración de la humildad a San José:

Enséñanos San José:

- Cómo se es "no protagonista"

- Cómo se avanza sin pisotear

- Cómo se colabora, sin imponerse

- Cómo se ama, sin reclamar.

Dinos, San José:

- Cómo se vive siendo "número dos";

- Cómo se hacen cosas fenomenales desde un segundo puesto.

Explícanos, San José:

- Cómo se es grande, sin exhibirse;

- Cómo se lucha, sin aplausos;

- Cómo se avanza, sin publicidad;

- Cómo se persevera y se muere, sin esperar un homenaje.
 

Oracion por las almas del purgatorio

Oracion por las almas del purgatorio

Oración por las almas del Purgatorio

Oh vosotros ángeles del consuelo, visitad las almas que sufren pacientemente en el purgatorio y ofreced por ellas los méritos de los Sagrados Corazones de Jesús, María y José; y obtenedles una pronta unión con Jesús que anhela tenerlas consigo y cuya visión es para ellas fruición y alegrúa.

Almas benditas que sufrís en el purgatorio, conociendo vuestro santo temor y amor a Dios, y vuestra caridad para con los hombres, os rogamos que intercedáis ante el Señor, para que consigamos pronto el remedio de las necesidades que nos afligen, y sobre todo, la gracia de llevar una vida cristiana y de obtener una santa muerte.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria y Réquiem.

Oración por los sacerdotes

 

Oracion por los sacerdotes
Oración por los sacerdotes:

"Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento, que quisiste perpetuarte entre nosotros por medio de tus Sacerdotes, haz que sus palabras sean sólo las tuyas, que su vida sea fiel reflejo de la tuya"

Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos confío.


Bella jaculatoria al Sagrado Corazón de Jesús:

Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos confío.
Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos confío.
Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos confío.

Bajo tu amparo nos acogemos



Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén.

Devoción al Inmaculado Corazón de María

La devoción al Inmaculado Corazón de María nos habla del amor de la Madre a toda la humanidad. A través de su intercesión, después de su entrada en el Cielo, obtenemos las gracias necesarias para obtener la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, el amor a la pureza y la práctica de las virtudes. Esta devoción mariana fue difundida en el S. XVII por San Juan Eudes.
El acto de consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María fue realizado por el Papa Pío XII en el año 1942. El 4 de mayo de 1944, el Papa Pío XII estableció oficialmente la fiesta del Inmaculado Corazón de María en toda la Iglesia. El 13 de mayo de 1982, el Papa Juan Pablo II, hoy Santo, rezó ante la Virgen de Fátima un nuevo acto de consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María.

Fátima y el Inmaculado Corazón de María

La aparición de la Virgen de Fátima se produjo en Portugal entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917. Lucía Dos Santos, de 10 años, y sus primos Jacinta, de 6 años, y Francisco, de 9 años, relataron que en medio de una luz, vieron a una Señora vestida de blanco en lo alto de la colina de Cova da Iría. Los niños aseguraron que se trataba de la Virgen María, la cuál les pidió que regresaran al mismo lugar el 13 de cada mes durante 6 meses. Los niños relataron que durante esos encuentros la Virgen pidió el rezo del Santo Rosario por la conversión de los pecadores y del mundo entero. La Virgen también pidió la construcción de una capilla en el lugar. Según dijeron los videntes la Virgen realizó varias profecías, y entregó 3 mensajes a Lucía, la mayor de los niños. Estos mensajes se conocen como los 3 secretos de Fátima.
El primer secreto, según Lucía, mostraba una visión del Infierno, mientras que el segundo hablaba de como reconvertir el mundo a la Cristiandad. El texto del tercer misterio se mantuvo en secreto durante muchos años, y sólo fue revelado por el Papa Juan Pablo II el 26 de junio del año 2000, y profetizaba el atentado contra su vida el 13 de mayo de 1981.
Francisco y Jacinta fueron beatificados por el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo del 2000. Sor Lucía, que se consagró como religiosa, falleció el año 2005 a los 97 años en el convento de las madres carmelitas de Coimbra.
El Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima recibe anualmente cuatro millones de peregrinos.

Oración
Madre de los hombres y de los pueblos,
tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas.
Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal,
entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo.
Acoge nuestro grito,
dirigido por el Espíritu Santo,
directamente a tu Corazón,
y abraza con el Amor de la Madre y de la esclava del Señor,
a los que más esperan este abrazo,
y al mismo tiempo a aquellos cuya entrega, Tú esperas de modo especial.
Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana,
a la que con todo afecto a Tí, Madre, confiamos,
que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad,
el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza.