Ni el ojo vio, ni el oído oyó.....

 Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman. (San Pablo, 1 Corintios 2,9)

No te dejes arrebatar por la cólera....

 No te dejes arrebatar por la cólera, porque la cólera se aloja en el pecho del necio. no preguntes: "¿Porqué los tiempos pasados eran mejores que los de ahora?". Eso no lo pregunta un sabio. (Eclesiastés)

Más vale escuchar la reprensión de un sabio.....

 Más vale escuchar la reprensión de un sabio que escuchar la copla de un necio, porque el jolgorio de los necios es como crepitar de zarzas bajo la olla. (Eclesiastés)

Más vale buena fama que buen perfume....

 Más vale buena fama que buen perfume, y el Día de la muerte que el del nacimiento. Más vale visitar la casa en duelo que la casa en fiestas, porque en eso acaba todo hombre; y el vivo, que se lo aplique. Más vale sufrir que reir, pues dolor por fuera cura por dentro. El sabio piensa en la casa en duelo, el necio piensa en la casa en fiesta. (Eclesiastes)

¡Que abismo de generosidad, de sabiduría......!

 ¡Que abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! (Romanos 11,33)

Consejo: Sé suave, no dejes que el mundo te endurezca


 Sé suave. No dejes que el mundo te endurezca, no dejes que el dolor te vuelva rencoroso. No dejes que la amargura te quite la paz y la calidez a tu alma, la nobleza a tu corazón.

Estampa de la Virgen María consolando a las almas del Purgatorio

 

Estampa de la Virgen María consolando a las almas del Purgatorio... María, siempre como consoladora de los afligidos.

Revelaciones de Jesús a María Picarreta

 

"Hija mía, todo lo que se hace en mi Voluntad es como sol que se difunde a todos, y conforme se reza en mi Voluntad, se ofrece mi sangre, mis penas, mis llagas, todo se convierte en tantos rayos de luz que se difunden a todos, descienden con rapidez en la más profunda cárcel del purgatorio y convierten sus penas y tinieblas en luz."

Palabras de Nuestro Señor a Santa Faustina Kowalska

 

"Mi corazón sufre porque ni las almas elegidas entienden lo grande que es mi misericordia, y me tratan con cierta desconfianza.

¡OH, CUANTO HIERE ESTO MI CORAZÓN!

Recuerden mi Pasión, y si no creéis en mis palabras creed al menos en mis LLAGAS"

Estampa de la Eucaristía

 

He aquí el Pan de los fuertes.

He aquí el Cáliz de salvación.